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lunes, 5 de diciembre de 2011

El camarero. Prólogo.


Situaciones que he visto en bares, restaurantes, cafeterías, pubs, etc..
-      Camarero!!!! Que tengo prisa. Después se queda dos horas con un café y leyendo el periódico.
-      Chachoooo!!!!
-      Silbidos.
-      Chistar.
-      Tocar el culo a la camarera.
-      Tirarle los trastos a la camarera.
-      Agarrar al camarero por la camisa para que te atienda.
-      Contarle tu vida y milagros al camarero.
-      Es que vais a cerrar? Nooo, pasa ya de una hora desde que hemos acabado nuestro turno y no pensáis que tenemos familias u otras cosas que hacer.
-      Oye, no lo puedes hacer más rápido para mí.?
-      Me pones un café con leche descafeinado de máquina con la leche desnatada tibia, sacarina y en vaso de cristal.
-      A esta anterior, se le añaden ocho más de parecidas, pero no iguales características.
-      Me traes una cerveza, la más fría que tengas. Y el camarero se va a Alaska a buscarla.
-      El pescado es fresco? Esto en un lugar de montaña, alejadísimo del mar, con buenísima carne, que es su especialidad.
-      Cliente lee carta de arriba abajo y pide cualquier cosa que no hay en la carta.
-      Luces apagadas, puertas cerradas y aporreando la puerta y gritando si está cerrado.
-      Propina: 2 céntimos de euro. Pero se han exigido los chupitos invitación de la casa, se ha gastado una miseria y son los últimos en marcharse.

Gracias


Tras la resaca del fin de semana, quiero deciros solo una cosa: Gracias.
Gracias por este mi primer cumpleaños.
Gracias a todos los que de una forma u otra habéis hecho que haya sido especial.
Gracias a mi hermanita y a mi gran amiga, Gracias a las dos.
Gracias a ti.
Gracias a todos los que os esforzasteis por sorprenderme  y lo conseguisteis.
Gracias a todos los que me felicitaron de una forma u otra.
Gracias por vuestra presencia, por vuestra ausencia obligada, por vuestros regalos. Por estar ahí de la forma que fuese.
Gracias a todos los que aun sin saberlo, me habéis hecho un regalo especial.
Muchísimas Gracias.

lunes, 28 de noviembre de 2011

El farero y la nave.


Agarra tus miedos por las orejas y enciérralos en el fondo de un cofre. Otea el horizonte, en busca de la luz de mi faro, que parpadea entre las brumas de la oscura noche.
Pon proa al puerto al que te guio, ansiosa de fondear en la rada amiga. La que te espera con los brazos abiertos.
En la que te espera este farero, para recibir el más preciado tesoro que custodias en tu nave.
Hazme entrega del timón para gobernar la nave y seré capitán, farero y guía.
Y tú serás carabela, donde descubriremos nuevos mundos, donde almacenaremos tesoros en tu bodega, donde el amplio océano nos abra sus puertas.
Descansemos, recobremos fuerzas y preparémonos para la nueva travesía que comienza.
Es hora de levar anclas,  soltar amarras, arriar velas y zarpar rumbo a lo que nos espera.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Un juego perverso


JUEGO PERVERSO.

La sumisa estará totalmente denuda, de pie y con los ojos vendados. Tenéis varias posibilidades. Yo os aporto dos.
Atarle con los brazos en alto al techo y las piernas bien separadas por un separador o con las piernas juntas.
Empaquetarla con papel film transparente de cocina, pero dejando sus pezones, su coño y su culo descubierto.

Sobre la mesa tengo:
-      Una paleta.
-      Un gato.
-      Una fusta.
-      Un par de pinzas para los pezones.
-      Un par de pinzas para los labios de tu coño.
-      Un vibrador para tu coño.
-      Otro vibrador para tu culo.
-      Un papel escrito: Ganas 2 turnos.

Aparte, también tengo, un montón de pesas de ( escoged vosotros mismos el peso). Para ir colgando a las pinzas. Y dos papeles mas con el siguiente escrito: Encender/apagar vibrador del culo. Y el otro: Encender/apagar vibrador del coño.
Y ocho cartulinas marcadas con números del 1 al 8.
El juego es sencillamente perverso: Te voy a vendar los ojos y repartiré una cartulina numerada sobre cada uno de los objetos. Jugamos a 10, 15, 20… tiradas, escoged vosotros mismos. Yo iré cambiando en cada tirada, la ubicación de los números. Tu me dirás un numero y así elegirás, tu premio…..
Cada instrumento de azotar, que elijas, supondrá 10 golpes de ese instrumento, sobre tu cuerpo, algunos en especial para tu culo, otros para tu coño y tus tetas y pezones. Eso lo decido yo.
Cuando elijas una de las pinzas, se te pinzara la parte a la que corresponda su tarjeta y su lugar será sustituido por un par de pesas, para ir castigando o tus pezones o tu coño.
Cuando aciertes con un vibrador ese pasará a llenar el agujero que corresponda y quedará ya fijado ahí hasta el final. Apagado. Pero será sustituido por las tarjetas de encender/apagar, para que así cuando vuelvas a acertar, vayas alternando vibración y no vibración.
Supongo que alguna vez también ganaras un par de turnos. Jodida suerte…
Quizás tengas la suerte de ir alternando castigos ( o premios, según se mire). Quizás, aciertes especialmente, con un determinado elemento,
Si antes de llegar a los turnos que se han decidido, te rindes, entonces el juego se habrá acabado, por hoy, te desempaquetare, te vestirás y hasta otro día…
Si aguantas hasta el final, como la más obediente y entregada de las sumisas, tendrás un regalito sorpresa y un premio.
Si juegas, espero tengas la suerte de ir repartiendo los premios, me gusta la variedad. Aunque también deseo, que no consigas saltarte demasiados turnos, no quiero que sea fácil. La verdad, es que no lo es.
Estas lista, quieres jugar??? O prefieres marcharte por hoy a casa..

Un relato ya antiguo.


Te están bañando, en un agua repleta de sales y aceites. Unas delicadas manos no dejan ningún rincón de tu cuerpo sin acariciar con la sensual dulzura de las esponjas.
Te están secando, con turgentes y suaves toallas
Te están peinando, con la delicadeza que se dedica a las que se van a entregar.
Te están perfumando, todos los poros de tu piel con aromáticas fragancias.
Te están vistiendo o mejor dicho simplemente adornando.
Un precioso velo, por debajo de tus ojos, a los que ensalza. Que deja intuir tus rojos y apetitosos labios.
Un sujetador, formado únicamente por cadenas de plata, que no cubre tus pechos, sino que los enmarcan, que centra tus altivos pezones en el universo.
Un cinturón de finísimos eslabones de plata, del que cuelgan los velos, que realzan tu cintura, que lloran desde ella hacia el terrenal suelo, elevando  tus sensuales encantos, hasta convertirlos en una fruta prohibida destinada a ser manjar de dioses.
Collares, brazaletes, colgantes, pulseras, pendientes, esclavas…Nada parece suficiente para adornar tu cuello, tus muñecas, tus tobillos… Ninguno está a la altura de tu deslumbrante belleza.

Y te acompañan.
Y caminas orgullosa y altiva, en medio de la comitiva que te llevará hasta tu destino…

Y las antorchas rebrotan sus llamas.
Y dirigen sus resplandores para iluminar tu presencia.
Y se hace el silencio, cundo quedas sola en medio de la estancia.
Y ese silencio, solo se rompe por el aroma de los inciensos que embriagan los sentidos.
Y ese silencio, cobra vida, cuando los músicos, hacen cantar sus delicados instrumentos.
Y esa música, se convierte en fantasía, cuando tu cuerpo se cimbrea al son de los acordes de la antigua danza.
Y tu cuerpo se transforma, bajo la embriaguez del momento, en un paraíso perdido. 

Y la música cesa.
Y tu danza se para.
Y los corazones enmudecen sintiendo la magia.

Dos mujeres se acercan a ti, sosteniendo una gran bandeja de plata.
Otra mujer se acerca a ti. Y lentamente, te desnuda.
Y todo aquello, que te engalanaba, va a parar a la bandeja.

Y por fin, desnuda.
Ante todas las miradas.
Y tu pendiente solo de una.

Y por fin a solas con tu Señor.
Porque todo el mundo a abandonado en silencio la sala.

Y por fin, andas.
Y tus pasos, se encaminan a tu deseado destino.
Atada por las invisible cadenas que tu has escogido
Y llegas a mi…