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lunes, 27 de diciembre de 2010

Polémica entre los grandes chefs españoles y polémicas en el foro BDSM

Este es mi primer artículo en el blog. Y para empezar, pues me ha inspirado la 
polémica abierta entre los grandes gurús de la alta cocina española. Y que 
como me encanta leer los artículos del foro y a veces participar en ellos, 
y vista la polémica que se abre allí, más de una vez, y que deriva en 
disputas personales, mas que en el tema en sí, pues hala, hoy voy a hablar de 
cocina en un blog de una página web BDSM. Porque las disputas entre cocineros
y foreros se parecen mucho.
   -¿ Camarero, que hay hoy de bueno para comer? La pregunta menos sana, 
sensata, segura y consensuada, que se puede hacer, en un restaurante a no 
ser que seamos íntimos amigos o familia del camarero, del cocinero, del 
dueño o de todos los que trabajan allí.
Al restaurante, le interesa sacar todo lo que está atrasado, a punto de 
tener que ser tirado. Si nos recomienda algo, cuidado!!!
     -Disculpe, aquí todo lo que tenemos es bueno. Pero, dígame ¿ a usted que le
gusta?
Respuesta prometedora. Hemos encontrado a alguien que no quiere perder su 
tiempo, ni el nuestro, recomendando la lubina a la sal, si yo no como nunca 
pescado.

A partir de ahí, veamos, si estoy en un restaurante a orillas del mar y de 
un puerto pesquero, y estoy viendo que todo el mundo está comiendo 
pescado y marisco, debo ser consciente que si pido unas chuletitas de 
cordero, serán casi seguro congeladas. Que eso no quiere decir que no 
estén buenas. Pero no es lo que se sirve allí habitualmente.
Comer es una necesidad, y a la vez, también puede ser un placer. Si como 
aquello que realmente me estimula, y si además es en buena compañía y en 
un marco adecuado, entonces es maravilloso.

Y todos tenemos nuestros gustos y nuestras vivencias.
Por muy experto que sea yo en cocina y en vinos, no tengo derecho a 
criticar a quien pide un chuletón de buey carbonizado con una botella de 
lambrusco. A fin de cuentas, el paga por comer lo que a él le gusta.

No se si me vais pillando. Tengo yo o alguien, derecho a criticar cualquier 
practica BDSM, porque es una de las que a mi no me gustan o incluso me 
molestan.
Hay platos como los callos, los caracoles, la lengua, los riñones, etc.. que a 
quien no le gustan, casi le molesta o les repugna que alguien las coma a su 
lado. Pero, a quien le gustan, por regla general, son sus platos favoritos.
Y hay gente que es alérgica al gluten, a la lactosa, al marisco, etc… Igual que 
hay gente que es alérgica al látex.

A mi me gusta comer bien. O sea, lo que me gusta, me apetece y puedo 
pagar en determinado momento. Y hay veces que una hamburguesa, 
puede ser maravillosa. Y una caldereta de langosta, puede sentarnos fatal.
Igualito con el BDSM.

Cuando preparo una cena, me preocupo de saber, que les gusta a mis 
invitados. Y lo preparo con tiempo, con cariño, con devoción.
Lo mismo hago para una sesión BDSM.

No les doy a mis invitados, nada que sepa que no les va a gustar ( a veces, 
se me ha quemado). No le hago a una sumisa, nada que ella me haya hecho 
saber que no le gusta.

Hay comidas o vinos que no conocemos, y me gusta ir probando cosas 
nuevas y enseñandoselas a otros que comparten gustos y afición. 
Disfruto de ir abriendole a alguien que no conoce el placer del buen vino, 
ese camino a un mundo de sensaciones, olores, sabores.
No todos practicamos, todas las practicas BDSM, que existen. Y hay mayor 
placer, que ir instruyendo y adiestrando a un@ sumis@, en ir descubriendo ese
mundo de sensaciones, emociones, sentimientos. Y que a su vez , nos vaya 
mostrando unas nuevas vivencias. Un aprendizaje contínuo compartido.

Cuando el acto de alimentarnos, pasa a convertirse en un placer, en un 
continuo estudio de esas sensaciones que nos provocan los alimentos, 
pasa a convertirse en algo que forma una parte importante de nuestras vidas.
Como el BDSM, que puede ser una simple practica de unos determinados 
juegos entre una pareja vainilla o puede convertirse en una forma de vida.
Y en ambos casos, lo importante es el camino, de continuo aprendizaje 
por el que caminamos, a veces solos y otras muy gratificantes, acompañados 
por alguien que tambien lo hace una forma de vida.

La polémica entre los grandes chefs, es absurda. Cada uno a su manera es 
muy bueno. La polémica en los foros, muchas veces también lo es. 
TODOS TIENEN RAZON.

Pero nos gusta polemizar. Os pondré un ejemplo típico mallorquín del 
absurdo de la polémica.
Aquí es muy típico el “pa amb oli”. Básicamente consiste en 
rebanadas de pan restregadas con sal, tomate de “ramallet” (variedad típica) 
y aceite. Bueno, la discusión versa, sobre cual es el orden correcto para 
estregar los ingredientes sobre la rebanada de pan!!!! Y si restregar ajo o no!!
Que toca primero azotarte con este látigo o con este otro??

Todo son sensaciones, sentimientos, emociones. Y cada cosa en su sitio 
y en su momento.
No me saben igual las ostras que como en La Piedra, en Vigo, que las que 
como en cualquier otro sitio.
No sabe igual un mojo picón en Fuerteventura, que hecho por un cocinero 
canario en cualquier hotel fuera de las Islas Afortunadas.
No es lo mismo una ensaimada en Mallorca, que hecha en otro sitio.
Disfrutaís igual de todas las practicas BDSM, con un@ sumis@ o un Am@, 
diferentes? Hay lugares, escenarios, olores,… que os recuerdan a alguien 
especialmente y con otra persona, no lograís que la sensación sea la misma?
No todo es la comida o el vino o el sexo, sea BDSM o no. Quien es capaz 
de quitarle importancia a quien nos acompaña???
Que preferís? un trozo de pan con un poco de embutido y una cerveza 
de lata, compartidas con esas personas a las que queremos, apreciamos. 
O una cena en un restaurante de lujo a 300€ el cubierto, en compañía de 
gente con la que no os une casi nada.
Que preferís? una sesión BDSM, en la mazmorra mejor acondicionada, con 
alguien que está pactado y no hay más que una relación esporádica y breve.
O vivirla  con alguien con quien realmente hay una verdadera complicidad, 
aunque sea en casa y con nuestro bricosado.

Claro que lo ideal es tenerlo todo. Y claro que cada uno preferirá una cosa 
diferente. Y es su decisión. Y es respetable. Y desde luego no es censurable, 
mientras todos los que van a compartir, estén de acuerdo.

En fin, en someteme, creo que tenemos un magnifico lugar de encuentro, 
disfrutemos compartiéndolo, todos a gusto.
Yo, ahora como no tengo a quien azotar, ni a quien besar después del 
azote, pero si tengo invitados, voy a abrir una botella de vino y ponerme a
cocinar.

Ah, se me olvidaba, hay ocasiones, en que en una mesa se pueden juntar 
el placer de una buena cena y el del BDSM.

Buen provecho a todos.

Saludos.

Publicado el 15 de junio de 2008 en mi blog de someteme.